Mallorca
Bucear en Mallorca: mejores zonas, época y puntos de inmersión
Mallorca es mucho más que calas de agua turquesa. Bajo la superficie encontramos paredes rocosas, cuevas, arcos, praderas de posidonia, pecios y varias zonas marinas protegidas donde la vida mediterránea se concentra de verdad.
Esta guía nace de una experiencia muy personal: Aina es de Mallorca y lleva buceando en estas aguas desde los 12 años. Por eso, lo que contamos no parte de una visita puntual, sino de vivencias en primera persona y de información recopilada y contrastada durante años con instructores, centros y buceadores locales que conocen bien la isla.
No es un destino de coral tropical ni un lugar al que se viaje buscando grandes pelágicos. Su atractivo está en la claridad del agua, la variedad de paisajes submarinos y la posibilidad de encontrar inmersiones muy diferentes en una misma isla.
Para nosotros, lo mejor de bucear en Mallorca es que combina inmersiones de calidad con una logística muy sencilla.
Si estás comparando destinos nacionales, nuestra guía para bucear en Gran Canaria te ayudará a ver las diferencias entre el Mediterráneo y el Atlántico.

Cómo llegar a Mallorca y moverse entre las zonas de buceo
La puerta de entrada principal es el aeropuerto de Palma de Mallorca, conectado durante todo el año con numerosas ciudades españolas y europeas. También se puede llegar en ferry desde la Península y desde otras islas Baleares, una opción especialmente práctica si quieres viajar con coche propio y bastante equipo de buceo.
Para recorrer la isla y bucear en distintas zonas, lo más cómodo es disponer de coche ya que las bases de salida están repartidas por toda la costa y las distancias pueden ser considerables.
Una forma práctica de organizar el buceo es dividir Mallorca en cinco zonas:
- Suroeste: El Toro, Islas Malgrats, Cala Fornells, Cala Marmassen y Dragonera.
- Palma y sur: Isla del Sec, pecios de la bahía de Palma y Cabrera.
- Este y nordeste: Porto Cristo, Cala Ratjada y la Reserva Marina del Llevant.
- Norte: bahía de Pollença, Formentor, el pecio Andrea Ferrara y Cap de Catalunya.
- Noroeste y Serra de Tramuntana: Port de Sóller, Sa Foradada y Cova del Cap Gros.
Si viajas con todo tu equipo, antes de cerrar la maleta revisa nuestra lista de material para un viaje de buceo. Ten en cuenta que el material que alquilan en los centros de buceo suele estar en muy buen estado y si tu viaje no está completamente orientado al buceo te será más fácil moverte sin él. Es verdad que llevando tu equipo te ahorrarás un dinero en las inmersiones que igual acabas pagando como equipaje extra del avión. Eso sí, llevar tu propia máscara es un seguro para las inmersiones y te permitirá hacer esnórquel al visitar las diferentes calas. No olvides protector solar, sombrero y licras largas para no quemarte cuando estás en el agua!!
Mejor época para bucear en Mallorca
Se puede bucear en Mallorca durante todo el año, aunque la experiencia cambia bastante según la temporada. La visibilidad suele ser muy buena todo el año, pudiendo empeorar en función de lluvias o mala mar.
De mayo a junio: Es una de las épocas más equilibradas: el agua empieza a calentarse, hay menos saturación turística que en pleno verano.
De julio a septiembre: Es la temporada más cómoda por temperatura y el mar suele estar calmado. Como contrapartida, hay más embarcaciones, más tráfico en las zonas turísticas y los precios de alojamiento son más altos.
Octubre y noviembre: El agua conserva buena parte del calor del verano y puede ser una época excelente para bucear con menos gente. El principal inconveniente es que el tiempo se vuelve más variable y algunos centros reducen actividad.
De diciembre a abril: El buceo continúa, pero el agua está más fría, hay más días condicionados por viento y mar de fondo y la oferta de salidas es menor. A cambio, las zonas turísticas están tranquilas y en días estables la visibilidad puede ser muy buena.
Cómo es el buceo en Mallorca
El fondo de Mallorca es principalmente rocoso y muy recortado. Son habituales las paredes, plataformas, cuevas y túneles. En las zonas más protegidas aparecen praderas de posidonia y fondos de arena donde buscar diferentes especies de rayas, sepias, pulpos, peces golondrina, raor, crustáceos y otros animales de arena.
La visibilidad suele ser uno de los puntos fuertes. En condiciones normales es frecuente encontrar entre 15 y 30 metros, y en días especialmente buenos puede ser superior. El viento y el estado del mar influyen mucho, especialmente en las zonas expuestas.
Las corrientes no dominan todas las inmersiones, pero pueden ser importantes alrededor de lugares más expuestos como El Toro, Dragonera o Cabrera. En estas zonas existen recorridos adaptables, aunque la elección del punto, la profundidad y el perfil deben ajustarse al nivel real del grupo.
La fauna habitual incluye meros, barracudas, dentones, serviolas, corvinas, morenas, congrios, pulpos, sepias, escórporas, nudibranquios y grandes bancos de pequeños peces. En fondos de arena y posidonia también pueden aparecer tembladeras, mantelinas y águilas marinas. Las pintarrojas se observan en determinadas zonas y épocas, mientras que los encuentros con otras especies de tiburón son muy poco frecuentes. A mayor profundidad, el pez luna puede aparecer de manera ocasional, pero nunca debe plantearse como un avistamiento garantizado.
Las reservas marinas son una de las grandes razones para bucear en Mallorca. Desde 2025, El Toro, las Malgrats, el Sec y las islas del Ponent forman una única reserva marina, mientras que el Freu de sa Dragonera y el Llevant mantienen sus propias figuras de protección. En estas zonas el buceo colectivo está regulado y se organiza mediante clubes o centros autorizados, por lo que conviene confirmar las condiciones vigentes antes de reservar.
No esperes un destino tropical. Si buscas arrecifes de coral y una biomasa completamente distinta, puedes comparar esta experiencia con nuestras guías de Indonesia, Filipinas o Maldivas.
Temperatura del agua en Mallorca
Queremos hacer especial hincapié en este punto porque en Mallorca las termoclinas pueden cambiar mucho la sensación térmica de una misma inmersión. Se producen cuando capas de agua con diferente temperatura quedan separadas y, al atravesarlas, el descenso térmico puede sentirse de forma repentina.
En verano, por ejemplo, los primeros metros pueden estar cerca de los 27–28 °C, mientras que a partir de cierta profundidad el agua puede bajar hacia los 20–22 °C, e incluso algo menos en inmersiones profundas. La intensidad y la profundidad de la termoclina varían según la zona, el viento y el momento de la temporada.
De forma general, la temperatura del agua suele moverse aproximadamente entre 14–16 °C en invierno y 25–28 °C durante el verano.
Entonces… ¿Qué traje necesito para bucear en Mallorca?
En verano, un traje de 5 mm es la opción más versátil si vas a hacer varias inmersiones o bajar por debajo de los 20 metros. Un 3 mm puede ser suficiente para personas poco frioleras, inmersiones someras o días especialmente cálidos.
En primavera y otoño recomendamos un 7 mm, o un 5 mm añadiendo chaleco, capucha o una protección adicional si eres friolero.
En invierno, lo más cómodo suele ser un semiseco o un traje seco. El traje seco también puede ser una buena solución durante todo el año para quienes hacen inmersiones profundas o sufren especialmente las termoclinas, aunque en verano hay que gestionar bien el calor fuera del agua.
Mejores zonas y puntos de inmersión de Mallorca
Mallorca no tiene un único núcleo de buceo. Cada costa ofrece un paisaje diferente y, para conocer bien la isla, merece la pena combinar algunos de los lugares más emblemáticos y que se ajusten mejor a tu nivel y prioridades.
El Toro
El Toro es probablemente la zona de buceo más conocida de Mallorca. El islote se encuentra frente a Port Adriano y sus paredes descienden rápidamente hacia los 20–30 metros, con cotas mayores en algunos recorridos.
Es famoso por sus grandes meros, tornados de barracudas, dentones, morenas y bancos de peces. Según la época se pueden observar agregaciones reproductivas de meros y escenas de caza protagonizadas por serviolas, palometas, palometones o atunes. También aparecen rayas, caballitos de mar, nudibranquios, pintarrojas y, de forma ocasional, peces luna.
El Toro forma parte de la Reserva Marina de las islas del Ponent de Mallorca, el Toro, las Malgrats y el Sec. Las inmersiones se distribuyen entre varios puntos y boyas, por lo que una sola salida no permite conocer todo el islote.
Islas Malgrats
Las Malgrats están frente a Santa Ponça y comparten con El Toro el paisaje de paredes, grandes bloques y fondos rocosos. La biomasa suele ser menor que en El Toro, pero siguen siendo una opción muy interesante para encontrar meros, barracudas, morenas, pulpos y bancos de peces, con perfiles adaptables a diferentes niveles.
La Mola
La Mola, en el suroeste de Mallorca, permite realizar varios recorridos desde una zona inicial cercana a los 10 metros. Combina pared, bloques, posidonia y perfiles que pueden ganar profundidad, por lo que el mismo punto se adapta a buceadores con niveles diferentes.
Además de la fauna mediterránea habitual, uno de sus detalles más curiosos es una motocicleta sumergida que se ha convertido en una pequeña referencia para los buceadores locales.
Cala Fornells
Cala Fornells, cerca de Peguera, es una entrada cómoda desde costa, aunque el aparcamiento puede ser complicado y durante el verano hay que prestar atención al tráfico de embarcaciones. El fondo comienza con arena y posidonia; siguiendo la pared de la derecha gana profundidad con rapidez hasta acercarse a los 30 metros. Es un punto práctico para inmersiones sencillas y nocturnas, en las que buscar pulpos, sepias, morenas, crustáceos y pequeños animales de arena.
Cala Marmassen
Cala Marmassen, en Andratx, permite entrar desde costa por una zona rocosa relativamente accesible. El fondo desciende de forma progresiva hasta unos 20 metros y combina pared, bloques, arena y parches de posidonia. Es un lugar adecuado para buscar raors, rayas, pulpos, morenas, caballitos de mar y fauna mediterránea de pequeño tamaño.
Reserva Marina del Freu de sa Dragonera
Dragonera ofrece un buceo más abierto y salvaje. Sus paredes, puntas y relieves submarinos están expuestos al mar, por lo que el viento, la corriente y el estado de la costa condicionan mucho la elección del punto.
Además de meros, dentones, barracudas, serviolas, salpas, morenas y pulpos, es una de las zonas de Mallorca donde tiene más sentido mirar hacia el azul. Pueden aparecer águilas marinas, obispos, peces luna e incluso mobulas, aunque todos ellos son encuentros ocasionales.
Isla de Cabrera
Cabrera es una de las experiencias más especiales que se pueden organizar desde Mallorca. Su aislamiento y protección han conservado paredes, praderas de posidonia y fondos con meros, corvinas, barracudas, congrios, morenas, pulpos y grandes bancos de peces.
El buceo está regulado y no es una excursión que se pueda improvisar. Hay que organizarla con operadores autorizados, confirmar permisos y plazas, y asumir que el estado del mar puede cancelar o modificar la salida.
Cala Ratjada y Reserva Marina del Llevant
El nordeste de Mallorca combina paredes, cuevas, fondos rocosos y zonas expuestas al mar abierto. Cala Ratjada es una buena base para explorar el Llevant y escoger la costa más protegida según el viento.
Existen inmersiones para diferentes niveles, aunque algunas paredes, cavidades y recorridos profundos requieren experiencia y buena flotabilidad. La fauna habitual incluye meros, dentones, serviolas, morenas, pulpos, nudibranquios y bancos de peces.
Cuevas y cavidades de Porto Cristo
La costa de Porto Cristo está formada por roca caliza, lo que crea paredes, grietas, túneles y cavernas con contraluces muy fotogénicos. Entre las inmersiones conocidas de la zona se encuentra la Cueva del Pirata, junto a otros recorridos de cavidades y grietas cuyos nombres pueden variar según el centro y el punto exacto.
No deben confundirse estas inmersiones con las Cuevas del Drach o dels Hams, que son cuevas turísticas. En Porto Cristo el punto concreto se decide según el mar y el nivel del grupo. Entrar en una zona con techo exige controlar la flotabilidad, llevar iluminación y respetar el límite entre una caverna recreativa y una penetración de cueva que requiera formación específica.
Pecios de la bahía de Palma e Isla del Sec
La bahía de Palma ofrece varios pecios y estructuras sumergidas, además de puntos alrededor de la Isla del Sec. Son inmersiones interesantes para cambiar las paredes naturales por grandes estructuras cubiertas de vida, donde pueden concentrarse bancos de peces, congrios, morenas, escórporas, pulpos y nudibranquios.
La profundidad, el tráfico marítimo y las posibles restricciones hacen imprescindible realizarlas con operadores locales. Observar un pecio desde el exterior no es lo mismo que penetrar en él: la penetración requiere formación y planificación específicas.
Sa Foradada, desde Sóller
Sa Foradada es uno de los puntos más representativos de la Serra de Tramuntana y se alcanza en barco desde Port de Sóller. La inmersión comienza normalmente en la cara sur, alrededor de los 10 metros, y continúa junto a la pared entre grandes bloques, formaciones rocosas y praderas de posidonia.
Es un recorrido muy paisajístico en el que se pueden encontrar pulpos, morenas, congrios, meros, salpas y pequeños bancos de peces. Su principal atractivo es combinar la topografía abrupta de la Tramuntana con una buena visibilidad y sensación de costa salvaje.
Cova del Cap Gros, Sóller
La Cova del Cap Gros se encuentra cerca de la bocana de Port de Sóller. El fondeo suele quedar junto al acantilado, sobre un fondo de unos 9–10 metros, lo que permite un descenso con referencia visual. El recorrido más sencillo sigue una pared hasta unos 18 metros y pasa por una cavidad con bonitos contraluces.
Para buceadores con más experiencia, la pared continúa hacia los 27 metros y permite visitar una antigua ancla integrada en el fondo. Es una inmersión adaptable, con pared, caverna y fauna de roca, pero la penetración debe limitarse siempre al nivel y formación del grupo.
Pecio Andrea Ferrara, bahía de Pollença
El Andrea Ferrara es un motovelero que descansa entero sobre un fondo de arena a unos 38 metros en la bahía de Pollença. El pecio se ha convertido en un punto de concentración de peces y puede estar rodeado por bancos compactos, además de congrios, escórporas, peces ballesta y serviolas.
Es una inmersión profunda y avanzada, con poco margen de fondo dentro de los límites recreativos. Requiere experiencia demostrable, una planificación conservadora del gas y comodidad realizando paradas. Al tratarse de una estructura de madera, la visita debe plantearse desde el exterior y no como una penetración.
Cap de Catalunya (Cabo Cataluña)
Cap de Catalunya, en el extremo norte de Mallorca, es una inmersión de pared para buceadores experimentados. El relieve cae hacia el azul y combina grandes bloques, túneles y pasos entre roca; algunos recorridos alcanzan los 40 metros.
Cómo organizaríamos un viaje de buceo a Mallorca
En Mallorca las condiciones de buceo suelen ser muy buenas, aún así el viento puede cambiar por completo qué costa está en mejores condiciones. Por eso, más que cerrar todos los puntos con mucha antelación, organizaríamos el viaje por zonas y dejaríamos cierta flexibilidad para adaptar las salidas al estado del mar.
La mayoría de centros trabaja principalmente los puntos cercanos a su puerto y muchas de las inmersiones emblemáticas se realizan en barco. Por tanto, primero elegiríamos la zona y después el centro que opere habitualmente en ella, en lugar de intentar conocer toda la isla desde una única base.
Viaje de 2–3 días
En un viaje corto nos alojaríamos en el suroeste y concentraríamos el buceo en El Toro, Malgrats y Dragonera. Es la combinación más sencilla de logística, reservas marinas y variedad, sin perder demasiado tiempo conduciendo.
Día 1: dos inmersiones en El Toro para conocer la zona con mayor biomasa y recorrer puntos diferentes del islote.
Día 2: Dragonera si el mar permite la salida; Malgrats como alternativa más cercana y protegida.
Día 3: Cala Fornells, Cala Marmassen, Isla del Sec o un pecio de Palma, según el nivel del grupo y el horario del vuelo de regreso.
Con tan pocos días no intentaríamos cruzar la isla para añadir Sóller, Pollença y Porto Cristo. Preferimos bucear bien una zona antes que convertir el viaje en una carrera.
Viaje de 6–7 días
Con una semana mantendríamos dos o tres días en el suroeste y después cambiaríamos de base. No intentaríamos incluir todos los puntos del artículo: escogeríamos una de estas dos rutas según el nivel, el estado del mar y los intereses del grupo.
Ruta norte y Tramuntana: El Toro y Malgrats durante los dos primeros días, Dragonera el tercero, una jornada en Sóller para Sa Foradada o Cova del Cap Gros y uno o dos días en Pollença y Formentor. Los buceadores avanzados podrían incluir el Andrea Ferrara o Cap de Catalunya.
Ruta este y sur: El Toro, Malgrats y Dragonera al principio del viaje; después Porto Cristo para paredes y cavidades, Cala Ratjada o el Llevant y, si hay plazas y buen estado del mar, una jornada completa en Cabrera.
Recordar seguir los límites que os marque vuestro ordenador y dejar margen suficiente entre el último buceo y vuestro vuelo, habitualmente 18-24 horas.
Para cualquiera de las dos rutas alquilaríamos coche y repartiríamos las noches entre dos bases. Así se reducen desplazamientos y se gana margen para cambiar de costa cuando el viento lo exija.















